La digitalización fiscal da un paso importante con la aprobación del nuevo Real Decreto que modifica el Reglamento de facturación electrónica, dando a empresarios y profesionales más tiempo para actualizar sus sistemas.
La finalidad es clara: facilitar la transición tecnológica, evitar sanciones innecesarias y fortalecer el control contra el fraude fiscal, especialmente ante el uso de software de doble uso.
Nuevas fechas clave
Con la reciente modificación del Real Decreto 1007/2023, los nuevos plazos para adaptar los sistemas informáticos son los siguientes:
- Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades:
Tendrán hasta el 1 de enero de 2026 para cumplir con la normativa. - Resto de obligados tributarios:
Dispondrán de plazo hasta el 1 de julio de 2026, para facilitar su transición.
Además, los fabricantes de software tendrán nueve meses desde la entrada en vigor de la Orden HAC/1177/2024 (17 de octubre) para ofrecer soluciones adaptadas.
¿Qué cambia con esta ampliación?
- Mayor flexibilidad para empresarios y autónomos.
- Tiempo adicional para los desarrolladores de software y contratos de mantenimiento existentes.
- Evita que contribuyentes acogidos al SII IVA queden obligados innecesariamente por expedición de facturas a través de terceros.
Estas medidas buscan armonizar los tiempos de implantación tecnológica con la realidad operativa de las empresas, especialmente las pymes.
Objetivos de la normativa
La normativa sigue teniendo como finalidad:
- Eliminar el uso de software fraudulento.
- Garantizar integridad y trazabilidad de las facturas.
- Modernizar el ecosistema digital fiscal.
Con esta extensión, se refuerza el compromiso contra la economía sumergida, permitiendo al mismo tiempo una adaptación más progresiva.