Cuando una sentencia reconoce salarios o conceptos retributivos a un trabajador o a un grupo de trabajadores, surgen importantes implicaciones en cuanto a la tributación en el IRPF. En este artículo vamos a ver las distintas situaciones.
Imputación de Salarios
Regla General
La norma general establece que las rentas del trabajo deben declararse en el ejercicio en el que son exigibles para el trabajador. Sin embargo, si una empresa no abona los salarios en el momento debido por causas ajenas al trabajador, como problemas de liquidez, puede generar complicaciones en la tributación.
Diferimiento
Para evitar estas situaciones, el trabajador puede optar por diferir la tributación hasta el momento del cobro. Por ejemplo, si una empresa no pudo pagar la extra de Navidad en diciembre de 2023 y la abona en julio de 2024, los trabajadores no deberán incluir esa cantidad en su declaración de IRPF de 2023, sino cuando efectivamente la reciban.
Litigio sobre Procedencia
Reclamación Judicial
Cuando surge una discrepancia entre la empresa y el trabajador sobre el derecho a la percepción del salario o su cuantía, y el asunto llega a los tribunales, la tributación cambia. En estos casos, las rentas percibidas se consideran salarios del ejercicio en el que la sentencia sea firme.
Anticipos y Recurso
Si la empresa realiza anticipos al trabajador tras una sentencia favorable pero decide recurrirla, esos anticipos no deben incluirse en el IRPF del trabajador hasta que la sentencia sea firme. Solo en ese momento, si la sentencia confirma la procedencia de las percepciones, el trabajador deberá tributar por ellas.