Puede la empresa retractarse del despido de un trabajador: cuándo sí, cuándo no y qué consecuencias tiene

Imagina esta situación: una empresa comunica por escrito a un trabajador que está despedido.
Horas después, se arrepiente y quiere echarse atrás. ¿Puede hacerlo? ¿O el despido, una vez comunicado, ya no tiene vuelta atrás?

En Verdasco Asesores, te lo explicamos de manera sencilla y con ejemplos reales, para que se entienda cómo funciona la retractación del despido, qué límites tiene y qué pasos deben seguir tanto las empresas como los trabajadores ante este tipo de casos.

Qué significa retractarse de un despido

Retractarse de un despido significa querer dejar sin efecto una decisión que ya se ha comunicado.
Es decir, la empresa entrega la carta de despido y, después, se arrepiente y comunica al trabajador que puede seguir en su puesto.

Esto puede ocurrir por muchas razones:

  • Se detecta un error en la causa o en el procedimiento.
  • Se reconsidera la decisión tras hablar con el trabajador.
  • Se presenta una nueva circunstancia (por ejemplo, una mejora económica o un cambio en el equipo).

Sin embargo, aunque parezca sencillo, la ley no permite que la empresa vaya y venga con decisiones de este tipo sin consecuencias.

Cuándo se considera efectivo un despido

El despido produce efectos desde el momento en que el trabajador recibe la carta de despido.
Desde ese instante, la relación laboral queda extinguida, salvo que se demuestre que la notificación fue inválida. Por tanto, una vez comunicado el despido, el vínculo se rompe. Cualquier retractación posterior solo será válida si el trabajador la acepta. Es decir, la empresa no puede imponer su arrepentimiento unilateralmente.

Qué dice la jurisprudencia

El Tribunal Supremo ha resuelto varios casos sobre esta cuestión.
Su doctrina es clara:

“La retractación del despido solo es válida si se produce antes de que el trabajador tenga conocimiento efectivo de la comunicación.”

En otras palabras:

  • Si el trabajador ya ha recibido la carta, el despido ya existe legalmente.
  • Si la empresa se retracta antes de entregarla, el despido nunca llegó a producir efecto.

Si el despido ya se ha notificado, la única forma de revertirlo es ofrecer la readmisión y esperar a que el trabajador acepte.

Ejemplo práctico

Imaginemos que una empresa entrega la carta de despido a un empleado el viernes.
El lunes, el director se arrepiente y le dice que vuelva. En este caso, el despido ya fue efectivo el viernes, y la oferta de readmisión solo tendrá validez si el trabajador quiere aceptarla.
Si el empleado no acepta, la empresa no puede obligarlo a reincorporarse. El trabajador tiene derecho a considerarse despedido y reclamar lo que corresponda.

Por qué no se puede anular un despido libremente

La ley laboral protege la seguridad jurídica del trabajador. Un despido genera consecuencias económicas y emocionales:

  • Pérdida de empleo.
  • Posible acceso al paro.
  • Cambios en su planificación personal y profesional.

Por eso, una vez notificado, el trabajador necesita certeza sobre su situación. Permitir que la empresa pueda retractarse sin límites rompería ese equilibrio.

Cuándo puede aceptarse la retractación

Existen dos escenarios posibles donde la retractación sí puede prosperar:

  1. Antes de que el trabajador reciba la carta de despido.
    Si el empresario comunica verbalmente su intención y luego decide no hacerlo antes de entregar la carta, el despido no llega a producirse.
  2. Con acuerdo entre ambas partes.
    Si tras el despido la empresa ofrece readmitir al trabajador y este acepta, el vínculo puede restablecerse. En este caso, se firma un documento de readmisión voluntaria y se mantienen los derechos laborales.

Qué ocurre si el trabajador no acepta volver

Si la empresa intenta retractarse y el trabajador se niega a reincorporarse, no puede considerarse abandono ni falta. El despido ya se produjo, y el empleado mantiene su derecho a reclamar por despido improcedente o por las cantidades adeudadas. En ese caso, la empresa deberá pagar la indemnización o salarios correspondientes según la calificación del despido.

Qué pasa si el trabajador sí acepta la retractación

Si el empleado acepta volver, se firma un acuerdo de continuidad. En ese documento se debe dejar claro:

  • Que la empresa deja sin efecto el despido anterior.
  • Que el trabajador acepta la reincorporación sin perjuicio de sus derechos.
  • Que el periodo entre despido y reincorporación se considerará trabajado o no, según se pacte.

Este acuerdo evita futuros conflictos y demuestra que ambas partes actuaron de buena fe.

Consejos prácticos para las empresas

  • Evita decisiones impulsivas. Antes de despedir, consulta con tu asesor laboral y revisa si hay alternativas (sanción, cambio de puesto, etc.).
  • Revisa la carta con detalle. Cualquier error en las fechas o en la causa puede invalidar el despido.
  • Actúa rápido si hay arrepentimiento. Si el despido aún no se ha comunicado, puedes rectificar sin problema.
  • Si ya se notificó, negocia con respeto. La readmisión debe ofrecerse, no imponerse.

Y sobre todo: documenta siempre cada paso, con escritos firmados por ambas partes.

Consejos para los trabajadores

Si una empresa quiere retractarse de tu despido, nadie puede obligarte a volver.
Tienes tres opciones:

  • Aceptar la readmisión y continuar tu empleo.
  • Rechazar y mantener la extinción, reclamando tu indemnización.
  • Negociar condiciones intermedias (por ejemplo, reincorporarte con mejoras o compensaciones).

En todos los casos, lo mejor es consultar a un asesor laboral antes de firmar nada.

Qué ocurre con la cotización y el paro

Si el trabajador acepta la retractación, no hay interrupción en su cotización: la empresa deberá comunicar la continuidad a la Seguridad Social. Si la rechaza, podrá solicitar el paro o indemnización según el tipo de despido.

En caso de conflicto, el Servicio Público de Empleo y los tribunales determinarán si el despido fue efectivo o no.

Casos reales resueltos por los tribunales

  • En un caso, una empresa comunicó el despido por burofax y quiso retractarse antes de que el trabajador lo recogiera. El tribunal consideró válida la retractación porque el trabajador no había sido notificado todavía.
  • En otro, la empresa envió la carta y se arrepintió dos días después. El trabajador no aceptó volver, y el juez declaró el despido válido. La empresa tuvo que pagar indemnización e intereses.

Estos casos muestran la importancia del momento exacto de la notificación: ese detalle cambia el resultado completamente.

Una vez entregada la carta, el despido ya no puede “borrarse” salvo acuerdo con el trabajador.
La ley protege la seguridad y estabilidad de los empleados, y solo permite revertir un despido si ambas partes lo consienten.

En Verdasco Asesores, ayudamos tanto a empresas como a trabajadores a gestionar despidos y readmisiones de forma correcta, evitando conflictos y asegurando que cada decisión esté respaldada legalmente.

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