La digitalización de los procesos administrativos y fiscales en España ha llevado a la implementación de nuevas normativas que afectan a empresas y autónomos. Dos de las más relevantes son la factura electrónica obligatoria y el sistema Verifactu. Aunque ambos conceptos están relacionados con la facturación digital, tienen diferencias significativas en cuanto a su finalidad, obligatoriedad y funcionamiento.
¿Qué es la factura electrónica obligatoria?
La factura electrónica es un documento digital que reemplaza a la factura en papel y tiene la misma validez legal. Su uso obligatorio se establece en la Ley 18/2022, de 28 de septiembre, de creación y crecimiento de empresas, también conocida como Ley Crea y Crece. Esta ley tiene como objetivo fomentar la digitalización de las empresas y mejorar la eficiencia en las transacciones comerciales.
La obligatoriedad de la factura electrónica se implementará de forma progresiva:
- Empresas con facturación anual superior a 8 millones de euros: deberán utilizar la factura electrónica en sus relaciones comerciales a partir de 2025.
- Empresas y autónomos con facturación anual inferior a 8 millones de euros: tendrán un plazo de dos años desde la publicación del reglamento para adaptarse a esta obligación.
La factura electrónica busca facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, reducir la morosidad y mejorar la trazabilidad de las operaciones comerciales.
¿Qué es el sistema Verifactu?
Verifactu es un sistema desarrollado por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) que permite el envío automático de los registros de facturación a la Administración. Su objetivo principal es prevenir el fraude fiscal y garantizar la integridad y trazabilidad de las facturas emitidas.
El sistema Verifactu se enmarca en la Ley 11/2021, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, y en el Real Decreto 1007/2023, que establece los requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos de facturación.
A partir del 1 de julio de 2025, las empresas y autónomos que utilicen sistemas informáticos de facturación deberán adaptarse a las especificaciones técnicas establecidas por la AEAT, incluyendo la posibilidad de enviar los registros de facturación a través de Verifactu.
Diferencias entre factura electrónica y Verifactu
Aunque ambos sistemas están relacionados con la digitalización de la facturación, presentan diferencias clave:
- Finalidad:
- Factura electrónica: busca digitalizar las facturas para mejorar la eficiencia y reducir la morosidad.
- Verifactu: se centra en prevenir el fraude fiscal mediante el envío automático de registros de facturación a la AEAT.
- Obligatoriedad:
- Factura electrónica: su uso será obligatorio para todas las empresas y autónomos en función de su facturación anual.
- Verifactu: será obligatorio para quienes utilicen sistemas informáticos de facturación a partir de julio de 2025.
- Funcionamiento:
- Factura electrónica: implica la emisión y recepción de facturas en formato digital con validez legal.
- Verifactu: requiere que los sistemas informáticos de facturación generen registros de facturación que se envíen automáticamente a la AEAT.
- Ámbito de aplicación:
- Factura electrónica: aplica a todas las transacciones comerciales entre empresas y autónomos.
- Verifactu: se centra en los sistemas informáticos de facturación utilizados por empresas y autónomos.
¿Cómo adaptarse a estas nuevas obligaciones?
Para cumplir con las nuevas normativas, las empresas y autónomos deben:
- Actualizar sus sistemas de facturación: asegurarse de que sus programas de facturación sean compatibles con la emisión de facturas electrónicas y con el sistema Verifactu.
- Formarse en las nuevas normativas: comprender los requisitos legales y técnicos de la factura electrónica y Verifactu para garantizar su correcta implementación.
- Consultar con profesionales: buscar asesoramiento de expertos en fiscalidad y tecnología para facilitar la transición a estos nuevos sistemas.